
En su reinado se creó la primera universidad de la España cristiana y una de las primeras de Europa, la Studium Generale de Palencia. La reina ordenó edificar en la catedral de Toledo una capilla dedicada a Santo Tomás Becket, que fue la primera dedicada al santo británico fuera de las Islas Británicas. La capilla no se conserva en la actualidad porque fue destruida y su espacio pasó a formar parte de la capilla de Santiago de la Catedral de Toledo, que fue edificada por el condestable Álvaro de Luna para construir su propia capilla funeraria.
Y fue ella, Leonor, quien convenció a Alfonso para construir en Castilla un gran monasterio en Burgos, el de Santa María la Real de Las Huelgas de monjas cistercienses, con el propósito de que las mujeres pudieran alcanzar los mismos niveles de mando y responsabilidad que los hombres, pues la abadesa sólo dependía del Papa estando por encima de la curia episcopal; daba las licencias para que los sacerdotes confesaran, predicaran o dijeran misa; era dueña de un señorío con exenciones fiscales, tenía fuero propio con mando civil y criminal, y nombraba alcaldes. Generalmente sólo tenían acceso a los cargos abaciales las mujeres de la alta nobleza. En determinadas épocas de la historia el convento supuso el más seguro reducto donde las mujeres podían disfrutar de una mínima libertad para estudiar, componer música o librarse de un horrible matrimonio.
Y fue ella, Leonor, quien convenció a Alfonso para construir en Castilla un gran monasterio en Burgos, el de Santa María la Real de Las Huelgas de monjas cistercienses, con el propósito de que las mujeres pudieran alcanzar los mismos niveles de mando y responsabilidad que los hombres, pues la abadesa sólo dependía del Papa estando por encima de la curia episcopal; daba las licencias para que los sacerdotes confesaran, predicaran o dijeran misa; era dueña de un señorío con exenciones fiscales, tenía fuero propio con mando civil y criminal, y nombraba alcaldes. Generalmente sólo tenían acceso a los cargos abaciales las mujeres de la alta nobleza. En determinadas épocas de la historia el convento supuso el más seguro reducto donde las mujeres podían disfrutar de una mínima libertad para estudiar, componer música o librarse de un horrible matrimonio.
La reina Leonor, con la consagración de Santa María, había conseguido convertir en realidad un viejo sueño: disponer en Castilla de un monasterio similar al de Fontevrault. De niña había acudido muchas veces a aquella abadía con su madre, que era el único lugar donde Leonor de Aquitania conseguía encontrar un poco de sosiego. Allí quiso que discurrieran los últimos años de su complicada vida. Leonor de Inglaterra quiso que Santa María se convirtiera en la última morada para toda su familia, igual que la abadía de Fontevrault, donde reposan los cuerpos de su madre, de su padre y de su hermano Ricardo Corazón de León. En Fontevrault, como en Santa María la Real, el poder estaba en manos de una abadesa.
En este monasterio mandaron enterrar los reyes a su amado hijo Fernando, que falleció a los veinte años, cuando nadie lo esperaba. Doloridos los padres, encomendaron a su hija Berenguela que trasladase los restos del infante a un panteón en el Monasterio de las Huelgas, siendo este infante el primer príncipe adulto enterrado allí. La infanta fue con el cadáver desde Segovia hasta Burgos y asistió a los Oficios “ con varonil entereza “ y luego aún tuvo ánimos de volver a Guadalajara en donde se hallaban los atribulados padres para darles razón de su mandado.
En este monasterio mandaron enterrar los reyes a su amado hijo Fernando, que falleció a los veinte años, cuando nadie lo esperaba. Doloridos los padres, encomendaron a su hija Berenguela que trasladase los restos del infante a un panteón en el Monasterio de las Huelgas, siendo este infante el primer príncipe adulto enterrado allí. La infanta fue con el cadáver desde Segovia hasta Burgos y asistió a los Oficios “ con varonil entereza “ y luego aún tuvo ánimos de volver a Guadalajara en donde se hallaban los atribulados padres para darles razón de su mandado.

La reina de Castilla fue una digna hija de Leonor de Aquitania y una madre ejemplar que supo inculcar en sus hijas el sentido del deber y el valor de la ejemplaridad, y así ver colmadas sus aspiraciones en Berenguela, que fue reina de Castilla y reina consorte de León; en Blanca, reina de Francia; en Urraca, reina de Portugal, y en Leonor, reina de Aragón. Todas cumplieron la misión encomendada y sacrificaron sus vidas para alcanzar unos acuerdos, una deseada paz. Sólo una de sus hijas buscó su paz personal. Constanza renunció al mundo e ingresó como monja cisterciense en Santa María la Real, pasado el tiempo estaría al frente del monasterio como abadesa.

Cuentan las crónicas que aquel 6 de octubre de 1214, Castilla lloró la muerte de uno de sus mejores reyes y que Leonor, su esposa, no pudiendo soportar el dolor de su pérdida, le acompañó a la tumba apenas veintiséis días después. Ello nos lo cuenta el Padre Flórez de manera poética diciendo que:
( …) a la muerte del rey, entregose ( la reina) de tal manera en los brazos del dolor, y éste la apretó de tal manera que la quitó la vida. Fueron finos amantes en la vida y en la muerte y no se separaron ni en el sepulcro, pues allí mismo recibió la reina sepultura.
Ambos yacen en la nave mayor de la iglesia del Monasterio de Santa María la Real de las Huelgas, en dos sarcófagos unidos, policromados decorados con los castillos de Castilla y con los tres leopardos pasantes y coronados de los Plantagenet. Murieron a una edad bastante avanzada para su época: estaban cerca de los sesenta años y llevaban más de cuarenta y cuatro casados. Alfonso VIII fue un buen rey de Castilla y Leonor contribuyó a ello. Alfonso confiaba en Leonor y ella nunca le falló.
( …) a la muerte del rey, entregose ( la reina) de tal manera en los brazos del dolor, y éste la apretó de tal manera que la quitó la vida. Fueron finos amantes en la vida y en la muerte y no se separaron ni en el sepulcro, pues allí mismo recibió la reina sepultura.
Ambos yacen en la nave mayor de la iglesia del Monasterio de Santa María la Real de las Huelgas, en dos sarcófagos unidos, policromados decorados con los castillos de Castilla y con los tres leopardos pasantes y coronados de los Plantagenet. Murieron a una edad bastante avanzada para su época: estaban cerca de los sesenta años y llevaban más de cuarenta y cuatro casados. Alfonso VIII fue un buen rey de Castilla y Leonor contribuyó a ello. Alfonso confiaba en Leonor y ella nunca le falló.
Leonor de Inglaterra, reina de Castilla, fue tan bien amada por su esposo cuan desventurada en lo que se refiere a sus hijos. Vio morir a casi todos ellos y al fin de sus días supo que dejaba en el trono a un niño sin fuerza para gobernar la tierra de sus padres. Sin embargo, confiaba ciegamente en su hija mayor Berenguela, a la sazón ya separada de su esposo el rey de León, y a ésta encomendó la tutoría del joven Enrique.
Fueron pasando los años. Hace tiempo que Alfonso y Leonor han dejado este mundo... Un día en Santa María la Real se celebraron las bodas de una biznieta suya con Eduardo I de Inglaterra. Qué caprichoso a veces puede resultar el destino. Leonor Plantagenet, princesa de Inglaterra, se había convertido un día en reina de Castilla. Había traído como dote el condado de Gascuña. Ahora, una infanta de Castilla se convertía en reina de Inglaterra. Se llamaba como ella, Leonor, y además llevaba como dote el condado de Gascuña.
Fueron pasando los años. Hace tiempo que Alfonso y Leonor han dejado este mundo... Un día en Santa María la Real se celebraron las bodas de una biznieta suya con Eduardo I de Inglaterra. Qué caprichoso a veces puede resultar el destino. Leonor Plantagenet, princesa de Inglaterra, se había convertido un día en reina de Castilla. Había traído como dote el condado de Gascuña. Ahora, una infanta de Castilla se convertía en reina de Inglaterra. Se llamaba como ella, Leonor, y además llevaba como dote el condado de Gascuña.
Fuentes:
ALVAREZ,MARÍA TERESA. Ellas mismas, Mujeres que han hecho historia contra viento y marea. La Esfera de los libros S.L. 2003
MÁRQUEZ DE LA PLATA, VICENTA. Reinas medievales españolas. Alderabán Ediciones S.L 2000
http://eldiadigital.es/not/36159/leonor__una_reina_para_cuenca/
http://es.wikipedia.org/wiki/Leonor_Plantagenet

4 comentarios:
¡Qué personaje tan interesante! Poco conocía de ella, pero me he quedado sorprendida.
Unas entradas realmente interesantes.
Un saludo!!
Gracias por pasarte C.G.Aparicio. A mi también me dejó sorprendida cuando leí sobre ella la primera vez. Verdaderamente tenemos grandes y fascinantes mujeres en nuestra historia, es un placer poder acercaros algunas de ellas.
Saludos y feliz semana
Pues si, demasiado santurrona, para mi gusto, pero digna de admiración por su amor, su dedicación y su categoría como mujer de aquellos tiempos.
muy interesante.
Un saludo.
Leonor Plantagenet se encuentra en las antípodas comparándola a la madre, qué diferencia entre ambas, la una, prudente y fiel esposa, y la otra escandalosa y brava.
Gracias Genetticca,
Saludos
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